Los nuevos límites reducen la exposición al plomo para salvaguardar la salud de los trabajadores

La nueva Directiva UE 2024/869 sobre agentes cancerígenos marca un hito significativo en la protección de la salud laboral en Europa, especialmente en lo que respecta a la exposición al plomo y los diisocianatos.

Tras varias negociaciones, el Parlamento Europeo y el Consejo han llegado a un acuerdo para la publicación de este texto centrándose en la fijación de nuevos valores límite para el plomo y sus compuestos inorgánicos. Se modifica así la Directiva anterior en lo relativo a los valores del Plomo y diisocianatos con el objetivo de mejorar la protección de la salud de los trabajadores, reduciendo los riesgos asociados a la exposición a estos agentes en el ámbito laboral. Los estados miembros pondrán en vigor las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas necesarias antes del 9 de abril de 2026.

Nuevos valores límite

La Directiva adoptada revisa los valores límite para el plomo como sigue:

  • el límite de exposición laboral, para la fracción inhalable, de 0,15 miligramos por metro cúbico (0,15mg/m3) a 0,03mg/m3; y
  • el valor límite biológico, de 70 microgramos por 100 ml de sangre (70 μg/100ml) a 15 μg/100ml (30 μg/100ml hasta 2028).

Dado que algunas personas han estado expuestas al plomo durante años, se requerirá una vigilancia médica periódica para aquellos con niveles acumulados por encima de los nuevos límites. Además, se reconoce la importancia de proteger la salud reproductiva de los trabajadores, especialmente de las mujeres, y se establece la posibilidad de revisar los límites de exposición biológica a medida que surjan nuevas pruebas científicas.

En cuanto a los diisocianatos, se establecen por primera vez valores límite a nivel de la UE:

La Directiva también introduce valores límite para los diisocianatos:

  • un valor límite de exposición profesional general de 6µg NCO/m3 (12 µg/m3 hasta 31/12/2028);
  • un límite de exposición de corta duración de 10µg NCO/m3 (20 µg/m3 hasta 31/12/2028).

La Comisión Europea revisará estos límites antes de 2029 para garantizar su eficacia en la protección de la salud de los trabajadores.